miércoles, 2 de julio de 2014

AGUA








Agua fresca, manantiales divinos donde toda la calma del corazón
se pierde en un suspiro...

Rocío de agua abundante siempre de aguas cristalinas,
que derraman su hermosura,
cuando van saliendo de la montaña escalonada y fría,
hacia las colinas...

¡Oh! Aguas que corren al mismo son de mi sangre,
llevándose así no mas... el secreto de las ansias de mi carne.

¡Peligro a la vista! Es inminente, aguas que corren frías, o heladas
y con suerte.

Bocanadas de recuerdos y espumas que irán a parar al mar,
donde quizá muchos irán a nadar...
Sin saber del agua su procedencia...


Sandra Pinzón

*Imagen tomada de internet.

jueves, 26 de junio de 2014

Noche en Bojayá




Al sur del Darién
los hijos de la tierra
observan, respiran, se estremecen,
en una pequeña iglesia,
el miedo y la zozobra también.

Se quita el ministro de los hábitos;
tiene la cara pálida y fría.
De pronto... ¡Un estruendo infernal!
¡Decenas de voces
de mulatas como en parto
derrumban las paredes!

Fuego, lluvia;
Negros se vuelven los dientes,
de llanto se tiñe la brisa...

Una muñeca de trapo
en el altar...

Una puerta tendida en el suelo...

Lágrimas con olor a ceniza...

Árboles de selva húmeda...

Ríos en duelo...

Cuentan la historia
mientras llora un niño.


Omar Garzón

*Foto tomada de internet.

miércoles, 18 de junio de 2014

Donde me agarre la muerte


A la muerte no le importará venir un medio día
o al final de una tarde de trabajo,
no le importará encontrarme de rodillas,
suplicando,
o caminando por las calles pensando en tu ausencia.

No le importará si llueve,
y si corro y salto evitando los charcos;
la lluvia no dejará de caer sobre mi
ni sobre el mar.

Tal vez - si tengo suerte -
me encuentre desnudo,
bebiendo de unos senos;
tal vez se sonroje y decida irse esa noche
con las manos vacías.

No le importará si hago fila en el banco,
o en el cine,
o si estoy comprando flores,
no le importará si ese día cobré mi sueldo
y fui al geriátrico a visitar a mi madre.

Que va a importarle mi apellido
y mi profesión,
que va a importarle si mayo es un mes lluvioso
y si el invierno es una estación del alma.

Me gustaría que la muerte me agarrara
recostado en el tronco de un árbol
escuchando el crujido de las hojas
bajo el peso de la vida.


Sergio Antonio Chiappe Riaño

*Foto tomada de internet.

jueves, 29 de mayo de 2014

Escrito en la espalda de un árbol


 


No recuerdo si el árbol daba frutos
o sombra,
sólo sé que dio pájaros.

Que era el centro del patio
y de la infancia.

Que en la madera fácil
tallé tu nombre encima
de un corazón flechado.

Y no recuerdo más:
tanto subió tu nombre con el árbol
que pudiste escaparte
en la primera cosecha que dio pájaros.

Miguel Méndez Camacho

*Imagen tomada de internet.



       

martes, 15 de abril de 2014

Estirpe



Somos (lo he dicho muchas veces)
un amasijo de pesadumbres
traídas de nuestra estirpe.

Puedo sentir  la inquietud de mi abuelo
caminado lejos de la tierra labrada,
la muerte en el lodo del tío mayor, 
huyendo de la caída que lo alcanzó
la incertidumbre post-mortem de la abuela 
por sus hijos ahora huérfanos.

Me aqueja el frío y  la vejez de mis manos  
empieza a notarse
tengo marcas de guerra sin haber ido al reclutamiento
siento el desarraigo y no he pasado una noche fuera de casa
y entiendo entonces que la desesperación se hereda 
                                                                   con la luz del nacimiento.



Johanna Rozo
*Fotografía tomada de internet

domingo, 23 de marzo de 2014

Escena final


he dejado la puerta entreabierta
soy un animal que no se resigna a morir

la eternidad es la oscura bisagra que cede
un pequeño ruido en la noche de la carne

soy la isla que avanza sostenida por la muerte
o una ciudad ferozmente cercada por la vida

o tal vez no soy nada
sólo el insomnio y la brillante indiferencia de los astros

desierto destino
inexorable el sol de los vivos se levanta
reconozco esa puerta
no hay otra

hielo primaveral
y una espina de sangre
en el ojo de la rosa

Blanca Varela

*Imagen tomada de internet.

martes, 4 de marzo de 2014

Siempre dormí muy mal


I

Siempre dormí muy mal.
Después de muerto, 
seguro seguiré durmiendo mal.
Seré un mal muerto.
Un muerto fatigado.
Nada me preocupa de la muerte,
excepto esta certeza
de que voy a seguir durmiendo mal.

Flóbert Zapata Arias.


Imagen: Grabado. Manuel Domínguez Guerra