lunes, 30 de octubre de 2017

Autobio

 
 
 
 
 
Nadie me quiso tanto 
como yo quise. 
Siempre gané amando.
 
Soy medalla de oro 
en saltos de ternura.
 
Nadie se enamoraba de mí 
como yo me enamoraba 
hasta enfermar 
hasta padecer 
hasta enloquecer.
 
—Alégrate Gloria, 
que te pasa lo que a Dios, 
que siempre nos quiere más 
que lo que le queremos.
 
Gloria Fuertes
*Fotografía tomada de internet.

lunes, 4 de septiembre de 2017

¿Por dónde viaja la muerte?




Comiéndose qué muerto está ahora mi tumba?
dónde andará la muerte, porqué venas?
y mis gusanos, a quién los prestaría?
cómo iremos a hacer para un precio tan alto por tan poco...
ayer me dijo un carpintero que estaba afilando su martillo
y me encontré un clavo muy parecido a los que e usan
después del cirio y el sermón.
Ya he visto a mis amigos descansando a la orilla del camino  porque
les peso mucho.
Y qué mal organista, por Dios! No habrá un músico mejor?
Debe estar madurando el llanto de mi madre
y el llanto de mi esposa,
será cosecha cuando se abra el surco.
No será mucho tiempo el de la lágrimas,
irán cambiando el llanto por manojos de flores
y más tarde,
me cambiarán las flores por un solo responso,
cómo hieden las flores después de tres días!
y qué insípido un responso al oído de un muerto!
Dónde estaré cuando pregunten por mi para velarme? dónde?
ya me habré ido?
es difícil ser puntual con la última hora. Que me busquen, yo no estoy
escondido pro habrán de buscarme.
Vida mía, con qué ardor te persiguen! Será mejor echarse en un cajón
sobre el hombro y seguir caminando, como duele la vida pereguida
tan de cerca por tanto carpintero!

Óscar Hernández
*Fotografía tomada por el escritor Pedro Arturo Estrada, en casa del poeta Óscar Hernández en 2012.

lunes, 3 de julio de 2017

El amenazado

 
 
 
Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir. 
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. 
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única. 
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, 
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, 
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes, 
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño? 
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. 
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se 
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz. 
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. 
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles. 
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar. 
Ya los ejércitos me cercan, las hordas. 
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto) 
El nombre de una mujer me delata. 
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
 
Jorge Luis Borges
*Fotografía tomada de internet

domingo, 8 de enero de 2017

Nunca llegó el verdadero y sabido nombre

 
El ave
que algunos llaman tiempo
se alargó en el desierto de los hombres
y cada mañana
se enredó en su ojos.
Trataron de construir
una palabra
Pero faltaron piedras:
Nadie pudo entenderse
desde entonces.
 
Luz Mary Giraldo
*Fotografía tomada por Tatik Carrión - (Amazonas Colombia)

lunes, 1 de agosto de 2016

Ausencia






Se va de ti mi cuerpo gota a gota. 
Se va mi cara en un óleo sordo; 
se van mis manos en azogue suelto; 
se van mis pies en dos tiempos de polvo. 

¡Se te va todo, se nos va todo! 

Se va mi voz, que te hacía campana 
cerrada a cuanto no somos nosotros. 
Se van mis gestos que se devanaban, 
en lanzaderas, debajo tus ojos. 
Y se te va la mirada que entrega, 
cuando te mira, el enebro y el olmo. 

Me voy de ti con tus mismos alientos: 
como humedad de tu cuerpo evaporo. 
Me voy de ti con vigilia y con sueño, 
y en tu recuerdo más fiel ya me borro. 
Y en tu memoria me vuelvo como esos 
que no nacieron ni en llanos ni en sotos. 

Sangre sería y me fuese en las palmas 
de tu labor, y en tu boca de mosto. 
Tu entraña fuese, y sería quemada 
en marchas tuyas que nunca más oigo, 
¡y en tu pasión que retumba en la noche 
como demencia de mares solos! 

¡Se nos va todo, se nos va todo!


Gabriela Mistral
Fotografía tomada por Tatik Carrión en Laguna de Otún (Risaralda - Colombia)

sábado, 14 de mayo de 2016

Poema de despedida



Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

José Ángel Buesa
Imagen tomada de internet

martes, 5 de abril de 2016

Ronroneo




colgado al hambre
                            en la cocina
el sol se asoma a la ventana

el gato ronronea al lado de la ropa limpia
busca mis pies con olor a lavandera

preparo omelettes
salteo recuerdo como quien
prepara una cena de despedida

                             espero de vuelta caricias
                             al tiempo que corto
                             naranjas en el sumidero


Luisa Fernanda Avella
Imagen tomada por Tatik Carrión