miércoles, 14 de enero de 2015

La otra Ítaca


Siempre se ha dicho:
el camino es largo

Para arribar a tal o cual Ítaca
hay obstáculos
extravíos
y pocos atajos

Se necesita de algo más que ardentía
y arrojo

Y se dice también
que al final de la ardua jornada
espera a cada uno su la recompensa:

la paciencia es hermosura
después de la niebla hay sol
sacrificio añade sabiduría

Pero sé de lugares jamás encontrados
en los que el hombre ha quedado
en la intemperie

Si no es la dicha el mismo camino
Si no es cada paso el puerto
no emprendas el viaje

No siempre se nos espera
No todos llegamos a tiempo.

Robinson Quintero Ossa
*Imagen tomada de internet

domingo, 4 de enero de 2015

Memoria







No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.


A lo mejor
no hubo esa tarde.
Quizá todo fue un autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.


Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.




José Emilio Pacheco.
*Imagen: Muchacha en la ventana. Salvador Dalí.

domingo, 21 de diciembre de 2014

El daño


Lo supimos después,
sin tiempo para nada.

Porque tal vez la vida nos dio todo al principio
y seguimos buscando
un camino que nos lleve a ese lugar,
un puñado de polvo
que guarde el equilibrio suficiente
para no convertirse
en aire o en montaña.

Porque tal vez la vida no nos perteneció
y se fue consumiendo
como todas las cosas que hemos creído nuestras
y son parte del daño
que dibuja las líneas de la historia
derribando ciudades con sus muros.

Y de haberlo sabido
habríamos juntado nuestras manos
o mirado a otra parte.

Y de haberlo sabido,
habríamos mordido nuestros labios
sangrando en el amor
para dejar visibles las heridas,
o habríamos rezado,
o renunciado a todo para quedarnos quietos
y no cruzar los días que agonizan.

Es todo tan inmenso que no cabe en el llanto
y el dolor nos observa desde afuera.

Lo supimos después,
no hay nostalgia más grande que aquella del futuro.

Fernando Valverde
*Fotografía tomada de internet.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Reencuentro con una mujer




La mujer le dejó saber con la mirada que quería decirle algo. Leoncio accedió y, cuando ella se apeó del bus, él hizo lo mismo. La siguió a corta, pero discreta distancia y, luego de algunas cuadras, la mujer se volvió. Sostenía con mano firme una pistola. Leoncio reconoció entonces a la mujer ultrajada en un sueño y descubrió en sus ojos la venganza.

-Todo fue un sueño- l dijo-. En un sueño, nada tiene importancia.
-Depende de quién sueñe- dijo la mujer. Éste también es un sueño.


Luis Fayad
*Fotografía tomada de internet

domingo, 12 de octubre de 2014

Al perderte yo a ti




Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.


Ernesto Cardenal

lunes, 6 de octubre de 2014

Instrucciones para el uso de los recuerdos

 
 
 
Los restos del pasado se reúnen
como los desperdicios de la playa.
Enrique Lihn


Recíclalos, pásales las llantas de un auto, arrójalos por la ventana de un avión.
Ofértalos, instala una fábrica de collares, sazónalos con lágrimas del cielo.
Arráncatelos, que se marchen con un poco de piel (corazón o memoria).
Que se desangren y mueran en la raya llenos de moscas.
Olvídalos, expúlsalos de tu bestiario, desinféctalos, despójalos de su inoportuna melancolía.
No te engañes, como las costras, nada de su piel exterior vale la pena.
Desrecuérdalos, atígralos y jaúlalos.
Que vuelvan a nacer en su espiral de nada desde el árbol de las preguntas.

Margarito Cuéllar
Imagen tomada de internet.

domingo, 21 de septiembre de 2014

No cambian de canción




No cambian de canción

los pájaros

no aplanchan ni rebrillan su vestido

no cambian de nido por los malos vecinos

no inventan nuevos picos para el amor

ni se cansan de la misma compañera

no rompen nunca la rama en la que se posan

no tienen hoy el ojo limpio del amigo

y mañana el turbio del enemigo

no enseñan a volar a sus polluelos

sino que los empujan tiernamente a las nubes

no necesitan más sabor que los del agua pura

o el de las frutas a la carta en sus gajos

Dios hizo el maná para ellos y se contentan

con briznas de hierba o espaguetis de lombrices

no se persignan porque nacieron benditos

no se enferman ni amanecen enguayabados

aunque duerman

en un guayabo o en un borrachero

no usan despertador ni padecen de insomnio

nunca se quejan de su fragilidad

ni le temen a las aves de rapiña

sino que juegan inocentemente con ellas

aunque siempre salen perdiendo

tampoco huyen de lso cazadores

porque creen como los niños

que las armas son de juguete

no cambian de color ni de bandada

no cumplen años ni van a entierros

no usan almanaque

pero son los pregoneros del día

los emisarios de la primavera

a nadie humillan con su feliz indiferencia

no protestan por los cambios de tiempo

aunque el frío los atortola

y siempre celebran con el aplauso de sus alas

el telón del crepúsculo

no lloran ni ríen pero tiemblan y arrullan

tampoco les cansa el viento

ni los destiñe la lluvia

no saben que las patrias separan en la tierra

lo que une el cielo

ignoran la existencia de los poetas y los filósofos

y que todos ellos viven de sus plumas

se acuestan sin ver la televisión

después de leer todos los paisajes

y prefieren olvidar dónde

dejaron su tumba en el aire.


Rogelio Echavarría.


Fotografía tomada por Tatik Carrión.